El primer juego abre una posibilidad. Darle continuidad exige formación, personas preparadas y una organización que acompañe cada etapa.
Aprender, participar y continuar
Los planes proponen escuelas piloto vinculadas con clubes o asociaciones, seguimiento de la participación y condiciones que favorezcan la permanencia.
Quienes enseñan también se forman
La preparación de monitores, entrenadores y árbitros forma parte del desarrollo de las tres disciplinas. Las jornadas y cursos deben anunciarse con requisitos, fechas y responsables definidos.
Cooperación y oportunidades
La planificación contempla vínculos con universidades, evaluación de programas y experiencias de formación en el extranjero. Su realización depende de acuerdos, selección y recursos confirmados.

